jueves, marzo 15, 2018

Ser ilustrador

Todo comenzó con la mirada. Una mirada que ve la realidad desde otra perspectiva, que descubre elementos fantásticos detrás de las cosas más comunes y que no deja de sorprenderse con aquello que encuentra detrás de cada esquina. Es descubrir lo que esconde la niebla de la rutina. Una mirada capaz de escoger el color del cristal con el que mira.

Y el resultado es un sentimiento, una idea o una emoción reveladas y devueltas a la realidad en forma de imagen. Como una pequeña ventana a través de la cual, el espectador observa y disfruta de una particular versión del mundo que le rodea. Una dibujada interpretación personal ofrecidad para que cualquier persona, grande o pequeña, la pueda hacer suya.